28 noviembre 2007

Papa...

A mi padre…
Te fuiste tan pronto...
Le deseo de corazón, buena suerte y buen viaje… Perlita de Huelva





























24 noviembre 2007

El mismo equipo

Uno de los mejores regalos que existen en la vida es el de la conversación profunda, primera, con alguien a quien no conocías. Es esa capacidad de sorpresa al conocer y descubrir en el otro una parte de ti mismo. Es como cuando alguien te dice algo o piensa en voz alta y tú piensas: “creía que sólo me pasaba a mí”. Es ese instante en que descubres que no estás tan solo ni eres tan diferente (porque a veces la diferencia molesta).

Cuando alguien a quien no conoces, un día te dice que sufre, que eso o eso le molesta, que aquello le pone de los nervios o que lo otro le hace desesperar (y todos esos “esos” coinciden con los tuyos) entonces te das cuenta de que al final va a resultar que formamos o podríamos formar un equipo todos, porque nos une más de lo que nos separa.

A la hora de dormir, muchos rumiamos, le damos vueltas al coco. Las tardes domingueras nos sobran en la semana... Estamos en el mismo lado. A este lado de la vida. Somos diferentes pero todos iguales.

19 noviembre 2007

Debilidades...

Una de esas flechas musicales que se incrustan a la primera.
Los PlanetasY además es imposible



18 noviembre 2007

Creative ZEN, mucho mejor

Me rondaba por la cabeza comprar un reproductor de mp3 y pensé en Ipod, en su fama, en su diseño, en sus prestaciones. Me mosqueaba un poco el tema de la compatibilidad con Windows, pero reconozco que su fama, su nombre, su diseño… me obnubiló.
Acabé en el FNAC del Triangle, en Barcelona, comprándome un juguetito llamado Ipod Nano, tan fashion y tan pequeñito, que hasta me daba pena usarlo.
En casa me descargué el Itunes, el único sistema mediante el cual se pueden descargar las canciones y pasarlas al reproductor. El aparato, que me costó una pasta, sólo reconocía las canciones en ese formato. Se suponía que reproducía pelis sin problemas, pero no era así. Los únicos videos que me permitía visualizar eran los que me podía descargar de la Istore (pagando). Videos insulsos de artistas comerciales de moda.
El mp3 no traía ni instrucciones. Las tenías que buscar por Internet. Es táctil, no tiene botones que apretar, así que al introducírmelo en el bolsillo, del roce, a veces me cambiaba las canciones.
Tampoco me había dado cuenta de que no tenía radio y esa fue la gota que colmó el vaso.
En una semana ya est
aba harta del bicho, que era como un amante que te atrae mucho físicamente pero que no vale para nada más que para un polvo. Uno y nada más.
Lo devolví y empecé a rastrear otros reproductores. Hasta que localicé un Creative Zen de 8 GB que, estéticamente, no valía un duro, pero funcionalmente era la caña, justamente lo que necesitaba: radio, reproductor compatible con Windows, con un software que te permite cambiar el formato de los videos a Avi, de manera que puedes ver cualquier peli, porque si el formato no es correcto, te lo cambia directamente. Capacidad para 4000 canciones. De uso sencillísimo y calidad de sonido excepcional. Además, como no es tan fino ni tan bonito, no tienes problema para meterlo en el bolso o en tu bolsillo. Ni se ralla ni se pone en funcionamiento sin permiso. Un amor de verdad, que te lo da todo sin pedir más que una cosa, que lo cargues conectándolo al ordenador (lleva batería de litio).
El programa que incluye para gestionar sus contenidos es muy sencillo y no da problemas.
Me quedé con el novio y deseché al amante.

15 noviembre 2007

Aprendiendo...en la puta jungla

Si algo he aprendido estos días es que nunca acaba uno de madurar. Es un proceso que lleva toda la vida.
A parte de eso, en mi caso, en algunos momentos no me siento nada satisfecha conmigo misma. Soy demasiado nerviosa y a veces no logro controlar mis nervios. Eso hace que lo pase realmente mal en situaciones de estrés. No controlo mis emociones y padezco más de lo normal. Intento, al menos, no aparentar el padecimiento que llevo dentro, pero es imposible. Se me nota demasiado.
Quisiera no tomarme las cosas tan enserio. Quisiera no llevarme a casa la agenda mental del curro. Quisiera poder ser de otra manera y no mostrar esta debilidad. Días como estos volverán y debo estar más preparada. He aprendido mucho. Pero siempre de cosas externas, profesionales. No consigo controlarme. Me conozco a mí misma, cada vez más, pero ese nudo en el estómago, la pérdida de apetito, los nervios, el temblor de manos… Nada.
La rueda de prensa que organicé fue muy bien, pero yo no estoy contenta conmigo misma. A nivel profesional sí, pero a nivel personal… cero.
Quizá algún día consiga ver las cosas de otro color y me enorgullezca de nmí. Porque creo que eso es lo principal, no la estima que me tengan los demás, sino la que me tenga yo misma.

05 noviembre 2007

Ay pena...

Quedan 9 días para la rueda de prensa en Madrid. Lo más fuerte ya está, pero me falta la convocatoria de medios y todo eso.
Quiero acabar ya con esto. Estoy harta de ansiedades.
Estoy harta de oscuridad. Pero el invierno ni siquiera llegó…
La carretera de noche me entristece. A veces me paso de profunda.
He recaído y me como las uñas otra vez.
Los días son una repetición y me cuesta disfrutar del tiempo libre.
Soy una pena penita pena.