30 mayo 2007

Concierto de DELUXE (mayo 2007)

Hemos cogido la Liberty 50 para ir de concierto. Serpenteamos por las calles para llegar al Fòrum y lo hacemos con una hora de antelación.
La carpa que ha montado Movistar es pequeña. Dentro está Xoel López, de DELUXE y oímos sus ensayos. Ya puedo conocer las canciones que tiene previstas para esta noche. Se me empiezan a poner los pelos de punta.
Es un viernes de cansancio. Plegar de trabajar, descansar un poco en casa y ya estamos aquí, en la cola, sentados en el suelo, fumando mientras esperamos a que abran puertas.
Una llamada. Me apetece darle envidia a un amigo y le digo que estoy en la puerta a puntito para entrar a ver a DELUXE en directo. Mi colega Iván me sonríe desde el otro lado del teléfono. Él entra en directo en la COPE informando sobre el Espanyol y nada más acabar, se viene en taxi para el convierto. Tiene entrada y pensaba venir solo. ¡Bien! Hace tiempo que no nos vemos.
En la cola, cuando empieza a moverse la gente y empezamos a entrar, aparece mi amigo. Abrazos, abrazos. Qué alegría de vernos y de poder hacerlo en un concierto que tanto nos apetecía. Javi, Iván y yo. Ideal.
Los conciertos suelen producirme esa clase se sensaciones que nunca se olvidan. Nunca olvido los conciertos a los que he asistido, ni los detalles, ni las canciones interpretadas. Acabamos de entrar y ya me muero por que empiece.
Dentro de la carpa no se puede fumar. Vamos directos a la barra a calentar motores con unas cervezas. Estamos exultantes. “No me jodas, Pam, que ahora viene de telonero Coti y su puta madre, porque me piro rápido”. Jojojojo. No, no hay teloneros. Directos con Xoel.
El público es de lo másvariopinto, pero abundan los poperos, las niñas con vestidos de topos, estilo retro. Clichamos a una vestida de mantel de mesa.
Que salga Xoel. ¡Ahí está! Empieza el show y ya no puedo parar de moverme. La máquina de hacer fotos empieza a echar humo mientras muevo los pies sin darme cuenta.
Todos los temas de su último álbum: Fin de un viaje infinito. Ojalá no acabara nunca. Estoy como en mi casa, con mi novio, uno de mis mejores amigos, la birra y la mejor música en directo. Buen sonido. Todo.
Cantando, cantando, Iván hace muecas que me hacen reír. Javi tararea las canciones que yo pinccho siempre en casa. Se las sabe por la fuerza.
Xoel está increíble, simpático y brillante. Su música suena de puta madre.
Levanto los pies. Botando todo suena aún mejor. Extraña habitación me tiene loca. Berridos de placer. Me estoy quedando sin voz y suelto algún que otro gallo. Eso es lo que mola. Los tres saltando, dando botes.
Three months of glory, Colillas en el suelo, Rostro de actriz, Que no, Los jóvenes mueren antes de tiempo, Gigante, Quemaremos el dinero… no puedo más. ¡Otra, otra!
El sonido, el ambiente. Un beso con Javi. Una palmada con Iván. Instantes que se quedan grabados en mi retina, que deberían perpetuarse más allá.
Temas magníficos, interpretaciones esplendorosas. Quiero detener el tiempo y que no pare la música.
Fin del concierto y decidimos prolongar la fiesta. Iván entra en directo en la COPE, pero luego se reúne con nosotros en la Plaza Real para hacer algunas copas más y charlar un rato, ponernos al día de todo.
Cogemos la moto. Llegamos a Plaza Catalunya y bajamos andando, comiendo unos bocatas que Javi ha preparado en casa. Cenamos así, mientras caminamos.
La Plaza Real está hasta arriba de gente. Punto de encuentro de muchos, lugar de birras para otros, cenas en los restaurantes de guiris.
Iván no tarda en llegar. Nos vamos a un bar que conoce, muy popero, cómo no. Pinchan Smashing entre otros. Un bar rojo. Una copa más mientras nos explicamos en un rato nuestras vidas. Las canciones, las anécdotas, un repaso al concierto, un poco de fútbol, risas y más risas.
No deberian acabarse nunca las noches así.
De concierto en Barcelona.
¡Música!
Ya se acabó la fiesta y nadie quiere marcharse, nadie quiere que se acabe, pero ha terminado el sueño. Nadie quiere que se acabe,
pero ha terminado el sueño. DELUXE – Colillas en el Suelo

DELUXE - Quemaremos el dinero



















20 mayo 2007

Talla 40 en peligro de extinción

Comprar ropa es algo que me gusta hacer por impulso puesto que la mayoría de veces que voy expresamente, no encuentro lo que quiero.
Hoy me he dado una vuelta con mi hermano & family y Javi por el centro de ocio Heron City, en Nou Barris. Mi sobrino se iba a comprar ropa y yo me he apuntado al carro. Hace tiempo que necesito unos pantalones de vestir para el trabajo.
Todas las tiendas de ese centro comercial son outlets del grupo Inditex, lo cual asegura precios más económicos.
No se lo digas a nadie pero al final no me he comprado ningunos pantalones y encima he acabado en el Bershka, rodeada de indumentarias para Barbie. Ninguno de los pantalones que me gustaban estaba disponible en talla 40. Máximo la 38, con la que me puedo hacer una bufanda. Una de las empleadas de la tienda, una “Choni” garrula con piercings y maquillaj
e Titanlux me suelta que las marcas no traen a penas pantalones de esas tallas, que sólo llegan un par de cada modelo y que se venden el primer día. Es decir, hay mucha demanda de la talla 40, pero las marcas se empecinan en fabricar sólo para niñitas poco dadas al comer.
Me mola mucho todo ese rollo de la lucha que dicen que practican y que nos venden contra la anorexia. No es cierto. Lo único que veo son tiendas especializadas ahora en tallas grandes, con ropitas más modernas para las rellenitas tipo anuncio de Dove. Y nada más.
La mayoría de tiendas sigue su filosofía de la bulimia. Un poco de caderas y ya no te cabe nada. No estoy gorda. Y sin embargo, encontrar pantalones modernos y de vestir en tiendas como Zara, Stradivarius o Mango ya es toda una hazaña. ¿Por qué? ¿Por qué si abundamos las curvilíneas?
Ale, a por el Biomanán toca, ¿no? Y una mierda.



17 mayo 2007

La tela de araña

(Texto escrito en 2005 - ficción)

Cayó en la “maraña mundial” con 36 años. La web la atrapó: su simultaneidad, su artificio, su trampa, su pretensión de realidad.
Pero ella poseía ya, innatos, los rasgos de la timidez en el cara a cara, su capacidad monstruosa para menospreciarse y sentirse ínfima. Infravalorarse era tan corriente como el respirar, incluso cuando el aire estaba viciado.
Confundió la dualidad entre lo verídico y lo cibernético. Inmiscuyó sus esperanzas y su soledad en conversaciones con nombres extraños, con seres nunca vistos, de otros lugares. Dejó de ser María para convertirse una tarde en “Julieta” (nunca fue original a la hora de elegir su “Nick”) y una noche tuvo miedo de apagar el ordenador pues de su interlocutor sólo tenía la certeza de una dirección de correo electrónico y temía no poder volver a “hablar” con “él”.
Julieta convirtió su pantalla en una ventana por la que asomarse sin miedo. Mientras tecleaba mudó los sonidos por letras. Y al conocer a “Alberto” recibió justamente los mensajes que deseaba leer. De los rasgos físicos ya se desprendía cierto interés. Pero sus aficiones y su dialéctica viva y demagoga la cubrió de esperanzas.
Pronto, Julieta abandonó el papel de la María sola, la María débil, de ojeras insolentes, la María del tartamudeo era imperceptible en la red, el temblor de sus manos sólo desparramaba alguna falta de ortografía (de educación modesta y estudios pobres) y nadie descubría su ligero tic en el ojo izquierdo.
Alguien parecía escucharla y pronto tuvo la sensación certera de la “relación – limosna”. El hipertexto, los enlaces… nada le interesó más que el Chat, un sistema para mantener pretenciosas conversaciones simultáneas con personajes del mundo, en tiempo real.
Empezó la relación ficticia más real de su vida.

13 mayo 2007

El pop siempre tiene la respuesta...

Que hable Xoel:
Bienvenido al final de tu periodo de suerte, como un mal sueño que se hace realidad. Las noches de diversión ahora te pasan factura, y ¿qué ha cambiado?, ¿por qué nada es igual? Y ahora tendrás que aceptar que todo es diferente: la cruda realidad. Que ahora ya la gente no te mire al pasar, que no sonría siempre, como antes, como siempre…¿Qué fue de aquella sensación que parecía interminable?, se ha convertido en un recuerdo más. Y para la gente tú eras un tío admirable y ¿qué ha cambiado? ¿por qué no lo eres ya? Y ahora tendrás que aceptar que todo es diferente: la cruda realidad. Que ahora ya la gente no te mire al pasar, que no sonría siempre, como antes, como siempre. Y ahora tendrás que aceptar que todo es diferente, la cruda realidad. Que ahora ya la gente no te mire al pasar, y no sonría siempre, como antes, como siempre. Y ya no te saluden, ni te miren al pasar y no sonrían siempre, como antes, como siempre. (Tema: BIENVENIDO AL FINAL)

Una flor se muere sin sol, lo sé. Toda la luz está de tu parte, esperaré que vengas a buscarme. ¿Volverás a buscarme si me quedo atrás? Quise ver lo que había detrás…
Quemaremos todo el dinero, no era para tanto para ser sincero, ¿volverás a buscarme si me quedo atrás?
Ya lo ves, soy lo que quería ser. Una flor se muere sin sol, lo sé. Toda la luz está de tu parte. Esperaré que vengas a buscarme y nos iremos y no volveremos. Mírame, no soy como tú, lo sé. (
Tema: QUEMAREMOS EL DINERO)

Cada vez que abres la puerta y desempañas el cristal, queremos volver a puerto, una vez en alta mar. (Tema: ROSTRO DE ACTRIZ).

Y si miras, si miras hacia arriba, ten cuidado, puedes tropezar y te puedes caer. Si te quedas, si te quedas un rato verás que vuelve a amanecer. Vivir es aprender a esperar y vivir es aprender a ver en la oscuridad.(Tema: VER EN LA OSCURIDAD)

DELUXE - Three Months of glory


12 mayo 2007

Fòrum de la Vergüenza

Esto es, a día de ayer, el Fòrum de las Culturas en el que el Ayuntamiento de Barcelona invirtió una millonada.
Éste es el resultado de la ignominia, la poca vergüenza, la indignidad y la especulación de un gobierno de izquierdas, socialista.




06 mayo 2007

Mi tesoooorooo

Mírala, qué elegante. Roja brillante con curvas. Pompis grande. Luces de colores en la cara y en la espalda. Mandos suaves. Responde con dulzura.
Se vende cara. Parece que te guiña.
Apostada en la calle, admirada. Les he sorprendido mirándote. Pero eres mía… mi tesoro.
VESPA SPECIAL - LunaPop




02 mayo 2007

Rituales


El gato negro se pasea por alrededor. No deja de observarme mientras le pongo la pitón a la moto. Está paseándose continuamente, haciéndose el longui como si no supiera que en cuanto me largue colocará su culo en el asiento blandito de piel negra de la moto.
Hay silencio en la calle. Parece como si de repente, esto fuera el Londres de 28 días después, excepto por el gato negro de ojos brillantes. Es curioso lo poco que me gustan los gatos y lo mucho que adoro a los perros. Es como si estuvieran en el otro bando, en el de los malos.
Esta noche no huele a pollo. Son las tres de la mañana y descansan los currelas.
Subo las escaleras de dos en dos. No me gusta a sensación, sólo quiero llegar a casa. Abro y siento el olor de mi casa. Una mezcla. No sabría cómo definirla. Lanzo el bolso encima de la cama y me quedo quieta. Quiero oírlo. Oír nada.
Me asomo por el balcón y ahí está el cabroncete del gato, aplastao en mi moto.
Enciendo la tele mientras me desnudo. Una buena ducha, si aguanto sin dormirme, me dejará lista para sobarla sin relojes ni horarios. Son algunos de los mejores momentos. Tengo la tentación de poner música pero ahora no son horas. Al igual baja la loca del piso de arriba y aporrea la puerta. Podría ser pavoroso verla en camisón, escupiendo burradas con razón. Me tendría que callar ante ella. Sería una pesadilla. No podría dormir.
El nuevo teléfono de la ducha es genial. El agua sale con diferentes potencias según mueves la rueda. Me resbala el agua y me quedo atónita. Abro los dedos de los pies de gusto. En TVE1 hablan del engendro de la infanta. Nada más ha sucedido en el mundo. Así vamos. Clic y se acabó.
El jabón es de té rojo. Rasco bien con la esponja como si no me hubiera lavado en años. Algo más que el sudor se va con el agua. Cojo la toalla blanca y me envuelvo como una croqueta. Salgo con los pies descalzos y piso la moqueta. Prefiero secarme en el comedor. El pijama.
Saco de la nevera algunas fresas. Mi madre siempre las corta en pequeños trozos. A mí me gusta más comerlas enteras. Las coloco en un bol blanco. No les quito ni las hojitas verdes. Y mientras chorrea el agua me las llevo a la boca, sentada en el sofá, con el pelo goteando. Siento las semillas crujir entre mis dientes y una descarga de sabor dulce y ácido paseándose por mi boca.
Casi no puedo mantener los ojos abiertos. El relax de la ducha ha dejado mis músculos desentumecidos.
Enciendo la luz roja de la mesita de noche. Parece un puticlub. Lo pienso cada vez que le doy al interruptor. Noto las sábanas rozando los pies. Me estiro boca arriba en plan sapo. Son momentos mastercard. Intentaré leer. Cojo el libro y lo abro por la página con el canto doblado. Esta noche leo sobre los chicos escoceses de Trainspotting y sus azañas, pichándose jaco y partiéndose la cabeza en los pubs. La violencia de la lectura contrasta con mi placidez, pero hay enfermos que sienten placidez a través de la violencia.
Una nube gris empaña la lectura. Los párpados pesan quintales. A penas tengo fuerzas para dejar el libro en la mesita y apagar la luz.
Sueño con una ex compañera de la facultad. Está más gorda de lo que la recordaba. Hace mucho que no nos vemos. En el escenario onírico, ella tiene un apartamento con un colchón en el suelo. En la realidad debe haberle ido mucho mejor.
Hay un salto en el tiempo. Son las 12.30 y la luz entra por las rejillas de la persiana. El móvil suena persistentemente. El zombie se levanta siguiendo el sonido. Mi madre se disculpa por haber despertado al oso. Me invita a comer pero no iré. Está lloviendo y aún no me he comprado el chubasquero para la moto. Me río entre dientes pensando que el gato ya no estará en mi moto de medio millón. Vuelvo a colocarme boca arriba en la cama. Me estiro, me encojo, coloco la cabeza bajo la almohada. Otro momento mastercard. Pero un gusanillo me empuja a levantarme, recoger cuatro cosas y desgastar el día, relajada. Ya mañana volveré a ganarme el pan y las fresas.
FRESAS - Tinta China sobre papel de Pilar Hinojosa