30 diciembre 2008

2008, conclusiones_

Sigo haciendo todo aquello que me gusta y sigo pensando que invertir en uno mismo, en su tiempo libre, es la salsa de todo este circo.
Ahora escribo un libro que ojala algún día pudiera ver la luz. Sin embargo, el camino, mientras se va construyendo, ya es casi un milagro.
Ha sido un 2008 loco. Tantas cosas han sucedido que casi me da vértigo. Muchas buenas, pero desgraciadamente abundaron las negativas. Por eso, estoy agradecida, porque he aprendido lo que no está escrito.
Me dedico a mi diario personal y esa opera prima que me ilusiona, me desconcierta. Es como mi bebé.
Salgo más, he conocido a más gente. En el trabajo las cosas están igual, aunque espero que algo cambie.
No hay nadie especial en mi vida. O sí. Todos esos amigos que durante 2008 y siempre han aportado una chispa de alegría, apoyo, e ilusión a mi vida. También la familia, mis cinco sobrinos poniéndole la risa.
Así que creo que en el fondo soy una afortunada que, poco a poco, ha ido aprendiendo a tomar la vida como llega y a exprimirla lo que se deja.
FELIZ 2009 A TODOS.

23 diciembre 2008

Socorro_

Despertadme cuando pase la Navidad...

02 diciembre 2008

Estoy aquí_

Estoy viva.
Llevo viva todo este tiempo, entregándome a otros derroteros cibernéticos.
Cuando pienso en estos últimos meses, destaco el modo en que se han comprimido tantos sucesos en muy poco espacio de tiempo. Vivir intensamente, dicen. Repentinamente, muchas cosas que ver, que leer, que escribir, mucho tiempo que dormir, viajar y sobretodo conocer. He conocido personas y cosas nuevas. He estrechado mi relación con algunas y he pasado de largo con otras. He tenido proyectos de trabajo importantes.
He mirado las cosas con otro prisma. He salido viernes sí y viernes también y he gastado más dinero que de costumbre en vicios. Lo último, el despegue patético del número de cigarrillos al día. He superado el paquete. Debilidades.
Intento reírme más y de hecho, lo consigo. Pierdo la vergüenza y relativizo las cosas.
Lo mejor: ahora, estar soltera ya no es la enfermedad, es la POSIBILIDAD infinita de POSIBILIDADES.
Lo menos bueno: viene Navidad y, definitivamente, ya no me gusta. Por estas fechas, siempre tengo marrones. En este final de año no hay marrones, no hay hombres... pase, pero lo peor de todo… no hay sexo!
:D