30 diciembre 2007

Feliz 2008

Ojo este fin de año, haced bondad... o no!
¡FELIZ 2008!
Temazo de regalo... ¡Superior!

Robyn - With every heartbeat

28 diciembre 2007

¿Cómo empieza el cuento?

Lo bueno o malo de las vacaciones es que tienes tiempo para ti y para comerte la cabeza una cosa mala.
Ahora mismo, mi casa está en silencio, bueno, suena Bright Eyes, y entra el sol por la ventana. Es una tarde muy plácida, de esas en las que fumarte el cigarro después de comer es especialmente mágico. Sólo miro el reloj para comprobar cuánto tiempo de luz queda… Hasta las seis… Me gusta el sol.
Ni suena el teléfono ni el runrún de la televisión. He tendio la tentación dos veces de abrir el correo del trabajo y lo he hecho una sola vez, ¡bien¡ Nada. Me encanta cuando el mundo simula estar en pausa para una.
Pero mi cabeza no para. Cuento los días de vacaciones, pienso en la noche de Fin de Año, para la que no tengo plan, en los platos de la comida sin fregar, en el brillo del sol en el suelo del pasillo. No he preparado café hoy, ni mate.
Ayer pasé toda la mañana y parte de la tarde con mi madre. Siempre que viene se lía a hacer faena y a criticarme, a cambiarme las cosa de sitio. Pero la quiero a muerte y me he dado cuenta sobretodo al independizarme.
Me gustaría mucho ver a personas a las que hace tiempo que no veo. Esta tarde he quedado con mi mejor amigo, que anda muy perdido últimamente. En fin, todos estamos muy perdidos.
El próximo partido del Madrid, los kilos que cojo sin parar, mis sobrinos, la wii, las uñas que me vuelvo a comer, la música, el libro que me estoy leyendo ahora.
Me gusta estar sola cuando quiero estar sola. Me gusta que la música suene y hable por mí. Me gusta descifrar las letras en inglés.
Me gusta volver a mirar hacia el pasillo vacío. Y decidir yo sola qué quiero hacer esta tarde… Y pensar, en lo que debo y en lo que no, en lo que puedo y en lo que no debo.
Ya sabía yo que era el final. De la canción y de otras cosas. "Al final voy a pensar mal..."


26 diciembre 2007

¿Revolución, Innovación? Basura y punto

Vale lo reconozco, me he hecho hace meses del Círculo de Lectores. Un día, saliendo del tren, me interceptó un chico muy simpático para “regalarme” un punto de libro y comerme la cabeza. Y lo consiguió. No supe decirle que no. Y eso que yo soy de las fieles, de las que disfrutan yendo a la librería de barrio (Sagitario, en Horta), para comprar sus libros tranquilamente. El caso es que me hice de este club y a partir de ese día, me llegan con asiduidad las revistas con los libros, para elegir uno más o menos cada dos meses. Una señora alemana, muy amable, viene a mi casa cada cierto tiempo a traerme el libro que le pido, cargada con un carro hasta arriba, llueva, haga frio o haga sol, siempre amable.
Entre la oferta hay de todo, pero todo muy comercial: García Marquez, Coelho, Zafón, King, Follet…
Desde entonces, he leído libros de Cercas (La velocidad de la luz, me gustó mucho), Alatriste (hacía tiempo que le tenía ganas), Auster (Viajes al Scriptorium, uno de los peores libros que he leído en mi puñetera vida)…

Pero sin duda el peor ha sido Nocilla Dream (de un escritor novel, Agustín Fernández Mallo, al que le diría cuatro cosas y cuya obra ha sido muy susceptible de acabar como papel higiénico en mi baño.
"Gran parte de lo que se edita en España es demasiado convencional. Y yo con Nocilla Dream he ido a tumba abierta", dice el colega. Me cago en su puta madre.
A la gente así, que va de progre, de revolucionaria, de innovadora… es que la mataría. ¿Qué he hecho yo para merecer eso? En una tumba había que meterlo a él, pero vivo.
El fallo fue mío. Vi una entrevista que le hicieron a ese panolis en el programa Silenci (Canal 33) y me llamó la atención. Total, que lo veo en la revistilla del Círculo y lo elijo sin dudas y con ganas. Joder, joder, joder. Qué mierda de libro. Lo peor de todo es que soy una cabezona y por mis huevos que me lo quería acabar. Pero casi acabo subnormal. Casi acabo convertida en un desperdicio. Menuda basura pretensiosa. Tan prometedor, tan prometedor. Espero que a ese pringao no se le ocurra volver a coger un boli en su vida para “regalarnos” otra bazofia como esta.
O soy gilipollas o no me he metido en el libro, pero, madre mía, cuantas tonterías juntas, inconexas, sin sentido y retorcidas a más no poder. Seré imbécil, pensaba yo en aquellos momentos, cuando veía que no pillaba nada, que no me enteraba, vamos. Pero, joder, con todos los libros que he leído, no podía ser que fuera tan difícil o estuviera fuera de mi nivel. No. Tras mucho pensar, me doy cuenta de que, sencillamente, el libro es una puta mierda pintada de rosa y envuelta en papel celofán. Que le prohíban a ese tío escribir algo más que la lista de la compra, por favor. Que le haga un obsequio a la humanidad y se calle su pluma. La vida es demasiado corta como para perderla rompiéndose la cabeza en memeces así.
El último libro del Círculo que me he leído y con el que he disfrutado mucho ha sido el premio Pulitzer 2007, La Carretera, de Cormac McCarthy. Muy recomendable. Duro, pero recomendable.
Ahora me he metido de lleno con Woody Allen, Pura Anarquía, y de momento me estoy riendo mucho, que era de lo que se trataba.
Creo que los libros deben ser, eminentemente, para divertirse, después... para aprender. Pero hay algunos cuyo mejor destino es, como poco, la hoguera de San Juan.
Como diría el gran Fernán Gómez: ¡A la mierda!





24 diciembre 2007

Blanca Navidad

Gracias, gracias, gracias.
Ni vi el gol, me perdí 25 minutos por el puto Imagenio, y me quedé sin batería en el Creative para oír la radio… pero gracias, gracias, gracias porque lo que vi me puso cachonda.
En casa de mi hermano. Mis sobrinos Yeray y Rafa ya tienen la misma fiebre. La fiebre madridista, que además es superior y tiene más valor cuando se vive en Barcelona.
Mi hermano, al final del partido, se llevaba las manos a la cabeza porque en la porra de su curro, después de que todo el mundo diera resultados, sólo quedaba uno y se lo ofrecieron a él, el 0-1, y él se ralló y les dijo:
-Sí, vamos, que me dejáis el último, cabrones, y con un resultado que no se va a dar ni de coña porque el Barça marcará alguno fijo! Que no participo!
(Mi hermano tiene visión para los negocios, sin su orgullo se hubiera llevado más de 60 €).
El Madrid va apretando y se nos jode el Imagenio. Mi hermano echando humo y mi sobrino Rafa, de 17 años, llevándose las manos a la cabeza.
Las frases del partido, con esa fantástica vulgaridad que una vez al año no hace daño:
-La primera vez en mi vida que me pierdo el Barça-Madrid, joder.
-Seguro que en el puto bar de abajo lo están viendo de puta madre los cabrones.
-Pepe!! Pepe!! Con dos cojones, con lo que se han reído de ti!!! A ver si rien ahora!!
-¡Qué cojones tiene el negro! (Baptista)
-¡Ronaldinho, estás acabao!
-Etoo, Etoo, menudo partidazo…jajajajajajajaja
-¡Ahora va a salir el niñato (Bojan) a tocar los cojones!
-Se va Deco, de puta madre.
-¿Que qué ha hecho Etoo? ¡Comérsela a Pepe!
-No, si ahora en la repetición nada más van a poner las jugadas de los subnormales…
-Con lo chungo que es ganar en el Camp Nou… ¡Toma Barça!
-Barça, ¡a beber orina!
-¡Casillas, Casillas!
-Ohhh, pobre Puyol...
-Ronaldinho, estrellita!
-Con lo que cobran los cabrones y vaya partido de mierda han dao en su campo.
-¡No tienen perdón!
-Joder, y esto lo han visto en todo el mundo!
-Fijo que a los dos minutos ya estan los subnormales con los pañuelitos!
-Mira, pobrecito cómo llora (Bojan al final del partido)
-Mañana en el Sport, que les han robao el partido.
-A tomar por culo la porra!
Ser del Madrid es... bueno, SER DEL MADRID NO SE EXPLICA.

20 diciembre 2007

(Off)

Esta semana, me he dedicado casi exclusivamente a trabajar. Semana tirada.
Menos mal que mañana cojo las vacaciones de Navidad… Diez días, si quiera, para desconectar. Estaré en off de clientes, periódicos, madrugones, frío en la moto y estrés.
¡Sola en casa! Sin viajes, sin obligaciones, ¡tiempo exclusivo para mí! A ver a mis sobrinos, jugar con ellos y descansar.
Empiezo a recuperar la ilusión.

15 diciembre 2007

¿La nieve? Ya no...

Creo que pronto volveré a soñar que se me caen los dientes frente al espejo. Estoy empezando a notar esa especie de angustia que una nota cuando le da la sensación de que el tiempo pasa porque sí y que la vida se vive porque sí. El profesor de COU dijo que soñar que se nos caen los dientes es tener miedo al paso del tiempo en vano, a no exprimirle el jugo de verdad.
En dos meses cumpliré los 28 años. Según algunos estándares culturales machistas, y más siendo mujer, tendría que llevar tiempo casada y no estaría de más tener algún hijo ya. Estoy muy lejos de todo eso. Ni lo uno ni lo otro.
Esta tarde mi hermana me ha dicho que es posible que nieve este fin de semana. Hace poco le contaba a mis compañeros de trabajo que uno de los momentos más felices de mi vida fue una mañana en que, al volver de la facultad, cuando bajé del metro en la parada de Horta, estaba nevando. Hoy, volviendo en la moto, chispeaba un agua muy fina y hacía un frío intenso. Por un momento he tenido la certeza de que iba a nevar, pero ni tan siquiera eso me ha ilusionado. Entonces me he sentido muy triste.
Antes las cosas pequeñas podían hacerme feliz. Hoy he tenido un rato, cuando he estado con mis sobrinos, riendo de tonterías o abrazando a Cristian. Son unos segundos y nada más.
Y para rozar esos segundos… tantas penalidades… Las relaciones personales que no funcionan, las preguntas del sentido de todo sin respuesta, el tiempo que pasa indefectiblemente, para mi desespero, sin el fruto maduro cayendo jugoso del árbol. Las oportunidades que se esfuman sin que una haga nada más que llorar.
Llegada a este punto me da la sensación de que no he hecho lo que tenía que hacer, pero por otro lado me doy cuenta de que es un imposible.
Y pasa y pasa. Y me hago mayor por fuera. Y nadie me va a devolver pintadas de alegría las tardes tristes. ¿Sólo me queda soñar? Eso quizá es mucho… Soñar con cambios que no se producen. Un pequeño guiño de vez en cuando, que luego se va.
Este frío por dentro… Aquí, en medio de esta puta vida. Que se deshaga la puta nieve si ya no me ilusiona... y que todo se convierta en agua transparente. Si es que algo lo es.

Marlango - Vete

11 diciembre 2007

Unos vienen y otros se van

¿Por qué la gente que vale realmente la pena se va de nuestras vidas y, por el contrario, tenemos que aguantar a una serie de papanatas que no significan nada para nosotros y que son como moscas cojoneras que dan por culo a todas horas? Me he pegado casi 3 años aguantando a gentuza en mi anterior trabajo (nadie tiene la culpa, más que yo, que era una imbécil) y ahora tengo que despedirme de un compañero de curro que es una delicia y al que echaré mucho de menos. No hay derecho.
Propongo que, a partir de ahora, todos nos libremos al menos, una vez al mes, de algún/a imbécil y que recuperemos el contacto con amigos pasados con los que habíamos perdido la pista por puñetera pereza.

09 diciembre 2007

Dorian, me lee


DORIAN - Más problemas

Tú no me permitirías / Que arrojase mi vida / Voy a tener más problemas / Si tomo mis medicinas / Si pierdo el mundo de vista / Cada minuto del día / Y hoy me siento tan débil / Que te daría mil besos / Voy a tener más problemas / Si tomo mis medicinas / Si pierdo el mundo de vista / Cada minuto del día / Qué no daría por ver / Todo lo que no puedo ver / Qué no daría por ti / Si el mundo fuera algo mejor / Qué no daría por ser / Todo lo que no puedo ser / Qué no daría yo…/ Voy a tener más problemas / Si tomo mis medicinas / Si pierdo el mundo de vista / Cada minuto del día (bis)

07 diciembre 2007

Nuevas Vías de Comunicación

Ahora, a los adolescentes les ha dado por engancharse al Messenger y, desde su casa, mantienen conversaciones simultáneas con varios colegas sin necesidad de verse.
Mi sobrino, según como, prefiere quedarse apoltronao, sin vestirse, conectado al ordenador y, mientras hace otras cosas, mantiene encendido el Messenger, al que van conectándose sus colegas, con ese ruidito tan característico que tiene el programa, cada vez que alguien más se une.
Continuamente, el software se va actualizando y van surgiendo nuevos servicios. Cada usuario puede ponerse una foto, añadirse un perfil, enviar archivos, enviar “guiños”, tunear el fondo del programa con fotos propias, fingir desconexión mientras puedes mantener el programa abierto para ver quién entra y quién no…
Ahora, ya no son necesarios esos rituales de apareamiento en el portal. Puedes decirle a tu novio que, tras dejarte en casa, se pire rápido para la suya y que en cuanto llegue se conecte. La prolongación de la cita puede conseguirse cibernéticamente y, si los padres soban, hasta puedes conectar la webcam y que tu novio vea cómo te pones el camisón.
Ahora el chaval de 17 años puede, simultáneamente, mandar un mail, conectarse a un Chat y escribir un sms. ¿Para qué va a salir de casa? Además, con algunas videoconsolas puede jugar en red con sus colegas sin moverse de su habitación.
Y lo del móvil ya tiene huevos. Es increíble pensar que antes, cuando salías de casa, si llegabas tarde a una cita, no podías avisar. Tampoco podías mandarle mensajitos al noviete o si te quedabas tirado en la carretera tenías un problema. Los empresarios se han flipado con la Blackberry. No he visto mayor instrumento de tortura “civilizada” y sutil como ese juguetito que tiene a los ejecutivos “amarraos” hasta en fin de semana.
Ahora es como si los niños nacieran con un móvil bajo el brazo. Las capacidades de los mocosos para utilizar el ordenador y el teléfono son acojonantes. Yo, que no tuve ordenador hasta los 18 años, ahora compruebo cómo mi sobrina de 10 navega por Internet, se descarga una canción y busca videos en YouTube.
¿Y la capacidad que tienen para mandar sms’s? Escriben los mensajes a velocidades de vértigo… Claro, luego vienen los inconvenientes: el crío escribe textos en los exámenes del palo: “los ríos q tienen + cauce…”
Los profes están amargaos, y no me extraña. El otro día, la Vanguardia publicaba un titular buenísimo: Los chimpancés tienen mejor memoria que los estudiantes universitarios (5.12.07). Y me lo creo. Mira la capacidad de memorización de este chimpancé. Memoriza en un segundo los números y los marca por orden en la pantalla: