En esta España vomitiva en la que vivo sigue estando de moda la calumnia y algunos hacen bandera de ello con el consentimiento de los que mandan.
Leo, consternada, la censura que se ha llevado a cabo con el fantástico Rubianes y se me ponen los pelos de punta. Muchos mayores nos dicen siempre: si tú hubieras vivido en la época franquista hubieras alucinado… Pues bien, ejemplos como éste demuestran que a las Españas actuales siguen llegando rebufos de la época.
Como Jack The Ripper, vamos por partes. Resulta que hace unos días, el actor y humorista se dio una vuelta por el programa El Club que presenta Albert Om en TV3, la televisión pública de Catalunya. Durante la entrevista, Rubianes soltó algunas lindezas y se cagó literalmente en la puta España, mientras el presentador sonreía.
Días después, el mismo Rubianes se disculpó públicamente y lamentó haber podido herir sensibilidades. Escribió una carta al Periódico de Catalunya:
"Dada la tergiversación malintencionada que se está dando a comentarios míos, una de las acusaciones más señaladas es la de que "he insultado a España y a su unidad" y por eso quiero puntualizar que a la España a la que me refería y refiero es a esa España negra, cavernícola, reaccionaria, casposa y fascista que ha encontrado como divertimento agredir a Catalunya desde todos los frentes por el motivo que sea y que ahora hincha pecho usando de la democracia --que en verdad les importa una higa--, para agredir y vilipendiar al pueblo catalán y su Estatut (Estatut votado por el 90% de los representantes de los catalanes, que no lo olviden).
"Con esa no quiero ir a ningún lado ni unido ni separado. Jamás me he querido referir a la España demócrata real que, por supuesto, me merece todo el respeto y admiración y con la que me siento identificado, y defiendo con ellos, ¡cómo no!, "la unidad" de una España de futuro y progresista. Por eso pido disculpas sinceras si algún español demócrata se siente herido por mis declaraciones. No era esa mi intención, palabra".
"Hago extensibles también mis disculpas al pueblo de Extremadura, al que me acusan de insultar, dado que mis comentarios arrancaban de una declaraciones de Rodríguez Ibarra donde dijo que "los catalanes se metieran el Estatut donde les quepa", ¿recuerdan? (Estatut, le guste o no, votado por el 90% de los diputados catalanes). Mi intención fue responderle que esa España agresiva con Catalunya se la metiera también donde a él le cupiera, pero dicho con lenguaje más fuerte".
"Y, de pasada, le recordaba que, por desgracia, parte del pueblo extremeño, como el mío --el gallego-- y el de otras comunidades, nos habíamos visto castigados por la terrible lacra de la emigración y que en Catalunya habíamos encontrado oportunidades para nuestras vidas y hacerla grande y avanzada, y que eso merecía un respeto para el pueblo de acogida (de ahí lo del "perro que nunca muerde la mano"). Nunca pasó por mi cabeza agredir a esa noble comunidad como desean hacer creer. Nada más. Exculpo a Albert Om, conductor del programa, y a los responsables de TV-3 de unas declaraciones de las que yo me hago responsable y las que intento puntualizar para que queden, visto el ambiente, lo más claro posible".
Desde aquel incidente, el artista ha recibido amenazas de todo tipo hacia su propia persona.
Pero la guinda al pastel para toda la colla de fascistas ha sido conseguir mediante su acoso constante, que el artista retirase del Teatro Nacional la obra Lorca eran todos, un homenaje al poeta que él mismo dirige.
Gallardón anunciaba ayer la noticia de la retirada de cartel como si con él no fuera la cosa cuando, en realidad, él y su coleguita Esperanza Aguirre iban locos por conseguirlo.
Mario Gas anunciaba ayer la retirada de la obra como decisión personal de Rubianes y negaba ningún tipo de presiones por parte del Alcalde. ¿Qué mayor presión para Rubianes que sentirse amenazado por sectores ultraderechistas y nada apoyado por los Estamentos Públicos??
Todos estos, todos estos cavernícolas que siguen viviendo en cuevas, son los mismos que lloran por las esquinas cada vez que se retira una estatua de Franco. Son los mismos que no hablan, escupen, que se burlan de la democracia y la libertad. Son ese tipo de individuos que querrían matar a Lorca cada día. Son del palo Federico Jiménez Losantos, un desgraciado que insulta cada día a la izquierda del país y sigue firme frente a su micro sin que nadie le censure ni le retire de las ondas. Porque en España, lo que no se permite es insultar hacia la Derecha, sin embargo se tolera y propicia el insulto a la Izquierda. Lo cierto es que yo, a Losantos, nunca le he oído disculparse. Y ahí sigue, al pie del cañón en la COPE, un medio de comunicación que ensalza la demagogia y la convierte en estandarte.
Ahora es cuando el sector teatral debería reaccionar frente a este atropello. Ahora deberían alzarse todos en pro de la libertad y montar el pollo. Esto no puede quedar así!